Koordinaten 184

Hochgeladen 17. Januar 2014

-
-
798 m
739 m
0
2,2
4,3
8,67 km

angezeigt 1018 Mal, heruntergeladen 14 Mal

bei Villamor de la Ladre, Castilla y León (España)

El camino no tiene dificultad, el desnivel es bajo y la distancia no es mucha. La mayor complicación es la orientación, ya que junto al arroyo no hay caminos amplios y se siguen trochas de animales y pastores. La otra pega es que es una senda a realizar en los meses invernales y especialmente en primavera, con que conviene llevar calzado impermeable, ya que se atraviesan zonas empantanadas o embarradas en las cercanías del arroyo. Puede hacerse en bicicleta, pero no es precisamente cómodo por lo mismo, muchas zonas fuera de camino y aunque hay tramos divertidos es casi más de trial que de ruta.

Inicié la ruta junto a la iglesia, bajando por la calle Mayor hasta alcanzar su última casa, ahí dejé el camino que lleva a Bermillo para girar hacia la izquierda. El camino va recto hacia las eras y una torre de alta tensión que tiene una charca detrás. En los meses invernales el arroyo ya corre en esta zona. Después basta con seguirlo.

El arroyo bordea la era y pasa bajo la carretera que une Villamor con Luelmo y Bermillo. Se adentra entre muros de piedra y huertas, dejando a un lado las rocas de peña Yadre y con vistas a la parte trasera de la iglesia hacia la izquierda. El arroyo pasa bajo el camino que une Villamor con Luelmo y desemboca en una charca que tiene fuente y bebederos.

El arroyo se adentra entre huertos y pasa bajo el camino que une Villamor con Monumenta. Tras cruzar un pontón hecho con grandes piedras se llega a una especie de plazoleta entre campos de cultivo con muros de piedra. El arroyo gira hacia la derecha hacia unos árboles, yo giré hacia la izquierda, en dirección oeste, por una pradera amplia que asciende ligeramente entre muros de piedra por el gran encharcamiento del río en la zona.

Al acabarse la pradera un camino cruza de izquierda a derecha, giré hacia la derecha en línea recta, ignorando todos los cruces, hasta alcanzar una zona alta en la que se acaban los cultivos y empieza el monte bajo, se da vista al valle de los molinos. Seguí de frente, el camino va cubriéndose lentamente de hierba a medida que baja hacia el arroyo.

Queda a la izquierda, cerca de unos postes eléctricos, una fuente con bebedero. De frente se ve el bosque de encinas que hay al otro lado del arroyo y el camino desaparece transformándose en hierba mullida. En los años muy lluviosos prácticamente se convierte en un pantano que puede bordearse en el límite entre el monte bajo y el prado.

La referencia es una zona de árboles altos, de hoja caduca, en el mismo río, ligeramente a la izquierda del "camino", por llamarlo de alguna manera, ya que se sigue por inercia al estar cubierto de hierba.

Al llegar al arroyo y a esos árboles se encuentra uno con las ruinas del primer molino. Es una zona de grandes rocas entre las que salta el agua formando cascadas y agradables lagunas. Aún se conservan restos del muro que embalsaba el agua y del caz del molino por el que discurría el agua.

El camino se sigue manteniendo el río a la derecha, tras los saltos de las rocas se tranquiliza y forma pequeños meandros. El paisaje es boscoso en la orilla derecha. Una roca con forma de sierra queda a la derecha, en medio del agua. El arroyo gira a la izquierda y va de frente a unas grandes rocas, una de ellas con forma de cabeza de tortuga es un buen abrigo en caso de lluvia y buen cobijo para el sol.

Se sube a las rocas, forman un hueco por el que pasaba el arroyo, pero un gran muro de rocas con forma un tanto cóncava hace de pared de la presa de varios metros de altura bastante sorprendente. Para ir al molino hay que bajar de las rocas al cauce y cruzar un pontón de rocas gigantes. Está completamente arruinado pero conserva el caz bajo los escombros, ascendiendo sobre las montañas de tierra, roca y hierba se encontrará la entrada del agua y la sorpresa de oírla correr por algún sitio bajo los pies.

Se vuelve a cruzar el pontón y se deja el río a la derecha, enseguida una trocha llega al siguiente molino, un molino peculiar entre rocas y árboles en un estrechamiento del cauce. Es peculiar porque la presa está a una veintena de metros del molino, la presa desviaba el agua por un canal, hoy destrozado, hasta el molino. Este molino conserva sus paredes y la ubicación de las muelas, hay que tener precaución porque se conserva el agujero sobre el que estaban las muelas con la parte baja por la que corría el agua.

Entre el tercer y el segundo molino sale un camino que permite volver hasta las afueras de Villamor reduciendo la vuelta. El arroyo sigue bajando entre árboles y lagunas hasta alcanzar un lago grande en un giro a la izquierda. Al fondo se ve el molino más grande y mejor conservado.

Se sube a él por la izquierda, trepando unas rocas y cruzando la valla de alambre que separa Tudera de Villamor que se encuentra en la puerta misma del molino. El molino tiene una gran pared que se conserva casi intacta con una veintena de metros de longitud y un aliviadero al otro extremo. El suelo del molino, que conserva sus muelas, se sostiene sobre un doble arco de bóveda de cañón, la planta baja está cubierta de piedras, tejas y vigas, pero aún se conservan las aspas que movían las muelas con la fuerza del agua.

El camino sigue por la izquierda del molino y gira hacia unas grandes rocas que forman un arco natural bajo el que pasa el río, se rodean por la izquierda y se asciende una pendiente. El camino baja dejando unos árboles a la derecha y pasando junto a viejas muelas de granito. En realidad los árboles de la derecha ocultan el quinto molino. Es diminuto y muy difícil acceder a él por la cantidad de árboles con espinas, roca y musgo, siendo quizá el más peculiar de todos ya que aún conserva el caz y está en una suerte de pequeño desfiladero entre grandes rocas.

Tras el descenso se puede cruzar el arroyo en un par de puntos. Aún se encuentran restos de otro molino del que apenas quedan las piedras de su base y la entrada del caz, el agua pasa por debajo. Conviene pasar a la orilla derecha pronto para irla siguiendo. El valle, rodeado de encinares, se va ampliando hasta alcanzar un pontón al pie de unas rocas. Allí se cruza el pontón y se asciende una pendiente moderada hasta alcanzar una torre de alta tensión. En ella se gira a la izquierda, se cruza la puerta que marca la frontera entre Villamor y Tudera y se sigue de frente, ladera arriba, hasta alcanzar los primeros cultivos de Villamor en lo más alto. El camino se adentra en las casas y se sigue de frente por la calle Pocirones, esta baja hasta un valle y gira a la derecha junto a los huertos. Al final de los mismos un puente y una calle asfaltada giran hacia la izquierda y se inicia el ascenso de la calle Tacón que termina en la plaza de la iglesia en la que empezó el recorrido.
Iglesia del siglo XII-XIII que conserva el campanario románico y la portada románica, frescos medievales de Santiago y San Miguel en su interior, una pila bautismal gótica, una virgen románica y retablos renacentistas. La calle mayor empieza en su espalda.
Antiguas escuelas del pueblo que ahora son utilizadas por la asociación cultural local y como bar, especialmente en verano, semana santa y fines de semana. La calle Mayor empieza entre su edificio y la escuela, se baja por ella.
La carretera de Muga (carretera vieja) sale hacia la derecha, la ruta sigue recta por la calle Mayor.
La primera calle a la izquierda es la carretera hacia Luelmo (carretera nueva), la ruta sigue de frente por la calle Mayor.
Antes de la última casa del pueblo una calle sale hacia la izquierda, la ruta sigue por ella. De frente sigue el camino a Bermillo.
Las antiguas eras del barrio de arriba, donde se separaba el grano de la paja, se cruza en dirección a la torreta eléctrica.
Una laguna especialmente apreciada en el pueblo, por los niños, por su abundancia de ranas. La leyenda decía que había en su fondo un peligroso fondo, alguna sequía ha demostrado lo contrario. Usualmente desde ella ya corre el agua hacia la rivera de los molinos. Basta con seguir el cauce por un canal que bordea la era.
Laguna junto al camino de Luelmo, el arroyo la bordea. Hay varios pozos y bebederos.
El arroyo baja entre huertos, cruza el camino de Luelmo y tras más huertos gira y se llega a una explanada en la que confluyen caminos. Se sigue hacia el oeste por una pradera ancha entre muros de piedra que asciende alejándose del arroyo. Al final de la pradera hay un camino, se sigue hacia la derecha.
El camino llega al final de los cortinos (cultivos rodeados por muros de piedra) y se da vista al valle de los molinos. Una camino con rodadas sigue de frente y comienza a descender hacia el valle.
Junto a una línea eléctrica, en el lado izquierdo del camino, una fuente con bebedero. No es aconsejable beber de ella porque es usual que no se use en semanas y cuando se usa es para el ganado.
El camino baja y se pierde entre la hierba. La referencia son unos árboles caducifolios (el resto son encinas) en el fondo del valle, algo a la izquierda de la ruta seguida. Sirve de referencia un camino de tierra al otro lado del arroyo que es la continuación en la otra orilla del que llevamos. Quedan restos del molino, piedras, el caz por el que bajaba el agua hacia las aspas que hacían girar la muela, restos de muros y de la presa. Un lugar precioso en el que el agua salta entre las rocas, bajo los árboles, generando pequeñas lagunas y cascadas. La senda sigue por la orilla izquierda del arroyo, manteniéndolo a la derecha.
En un resalte rocoso con formas peculiares una presa alta y simple retiene el agua, quedan restos de la base del molino y el agua sigue pasando por el caz bajo los escombros. Se conserva un pontón de grandes lajas de roca. El camino sigue por la orilla izquierda.
A menos de 100 metros del anterior, la presa está a una veintena de metros del molino, entre grandes rocas y árboles, llevaba el agua por un canal hacia el molino, muy mal conservado. Del molino se conservan los muros y el caz, restos de las muelas. La senda sigue por la orilla izquierda.
El molino mejor conservado, una gran presa de varios metros de altura y varias decenas de longitud, con desaguadero en el extremo derecho y el edificio del molino en el extremo izquierdo. Conserva sus muros y puerta, las muelas de la segunda planta sostenidas sobre arcos de bóveda de cañón y que aún conservan las aspas, la planta baja está cubierta de escombros. Hay que tener cuidado por el desprendimiento de muros y la altura entre plantas. El camino sigue por la izquierda del arroyo.
Tras pasar unas grandes rocas que forman un arco natural por su izquierda, se inicia un descenso dejando a la derecha rocas y un bosquete. Ahí mismo está el molino, entre musgo, árboles cubiertos de espinas y rocas, conserva su caz y muros pero en muy mal estado y con acceso difícil.
El arroyo se cruza nada más acabar la pendiente del último molino, pronto el camino de la orilla derecha llega a unos árboles y cruza el arroyo pasando sobre un montón de piedras, restos de un molino casi desaparecido. Se descienden unos metros y se vuelve a cruzar el arroyo hacia la derecha por otro estrechamiento. El camino mantendrá a la izquierda el río hasta alcanzar el pontón.
Se sube hacia la torre de alta tensión nada más cruzar el pontón y subiendo una pendiente, en ella se gira a la izquierda por el camino.
Límite entre Villamor y Tudera.
Un camino llega desde la izquierda, procedente de los molinos, y sigue hacia la derecha, hacia Muga. El de Villamor sigue de frente.

Kommentare

    Du kannst oder diesen Trail