Fahrzeit  9 Stunden eine Minute

Zeit  9 Stunden 32 Minuten

Koordinaten 8162

Hochgeladen 3. März 2019

Aufgezeichnet März 2019

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47,51 km

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bei Ceuta, Ceuta (España)

La IV Carrera Cívico Militar “Cuna de la Legión”, prueba organizada por el Instituto Ceutí de Deportes y el Tercio Duque de Alba “2º de La Legión, es una carrera de ultrafondo, que se celebró el sábado día 2 de marzo de 2019, con salida y meta en la Plaza de Armas del Complejo Monumental de las Murallas Reales.
Una prueba que da a conocer Ceuta pues, recorre diferentes zonas de la ciudad: calles, montes, miradores, parques, fuertes y acuartelamientos..
Un evento turístico-deportivo Impulsado por la Ciudad de Ceuta y la Comandancia General, que se incluye en el circuito legionario de carreras compuesto por cuatro citas: “La Cuna” a celebrar a primeros de marzo en Ceuta y que este año 2019 organiza su cuarta edición; la ya consolidada de Melilla, “La Africana” que se celebra en abril; “La Desértica” de Almería que se celebra el mes de octubre; y la muy reconocida de Ronda, los 101 Km, en mayo, como culminación del circuito.
En el Track faltan los últimos tres kilometros ya dentro de Ceuta por las afueras, en zona industrial porque me quede sin batería y la auxiliar no me funcionó, es la parte menos interesante y llega a la meta en las murallas reales de donde salimos 10 horas antes.
Dice Pepe Marcos: tocaba ir a Ceuta. Tocaba completar el periplo de las Travesías Cívico Militares que los diferentes Tercios de la Legión tan bien organizan por territorio español. Tras senderear (y terminar) los “101 Kms. de Ronda”, “La Desértica” (Almería) y la “Africana” (Melilla), pensamos que era de rigor el realizar la “Cuna de la Legión” en la ciudad norteafricana. Por ello, mi andarina Pilar, mi Paco y un servidor no dudamos en inscribirnos (el primer día de apertura) a esta prueba. Sabíamos que, en relación a la anterior realizada en Melilla (también de 50 Kms), planteaba diferencias: menos ciudad, más montaña y, por ende, mucho más desnivel. Intentamos realizar una preparación razonablemente adecuada añadiendo a nuestros meneos montañeros dominicales, dos salidicas llanas (pero largas) de 24 kms. las semanas previas; creo, sinceramente, que fueron positivas. Planeamos el viaje con tiempo; la avalancha “turísticodeportiva” podía saturar la ciudad, por lo que reservamos alojamiento de forma pronta tanto en la ciudad ceutí como, la jornada previa, en Algeciras. En esta última ciudad hicimos noche el jueves adonde llegamos tras un viaje largo pero cómodo. Vueltecica por la ciudad portuaria, cena rápida y a descansar ya que, a la mañana siguiente, el ferry, temprano, nos llevaría a nuestro destino africano. Gracias a que llegamos con un día de antelación a la jornada deportiva, tuvimos tiempo “suficiente y tranquilo” para recoger dorsales y documentación, comer, hacer un descanso y siestecica, y poder visitar pausada pero largamente las céntricas calles que al día siguiente recorreríamos con “traje y bastones de faena”. Total, que entre pitos y flautas, nos clavamos andando, repito que con tranquilidad, más de dieciocho kilómetros según marcó nuestro “podómetro telefónico”. Para rematar la jornada y tras una búsqueda larga pero fructífera, cenamos en un Restaurante en plena playa de la Ribera: a fe que tanto los entrantes como ese estupendo y bien presentado pescado compartido fueron saboreados y engullidos con deleite. De vuelta al hotel, y como siempre antes de una prueba, preparamos con minuciosidad nuestras mochilas (como siempre en mi caso intensa y extensa) y nuestra equipación. ¡Y a la cama!. La noche trascurrió de forma razonadamente plácida (para Paco regular – el que tenga interés que le pregunte el motivo-) y, sobre las ocho y media estábamos desayunando: no faltó casi de ná ya que sabemos que tanto la hidratación como el aporte calórico es más que necesario antes de estas palizas. Tras ello (nuestro hospedaje se encontraba muy cerca de la salida) nos fuimos andandico a la zona de las “Murallas Reales”. Como siempre, el sorprendente y variopinto gran ambiente que formaban las tres mil personas (y bicicletas) allí presentes, nos animaron el cuerpo y la mente y prepararon lo que (preclaramente sabíamos) iba a ser una dura batalla. Y digo esto porque, a diferencia de las otra pruebas legionarias, el tiempo máximo para ser finisher era muy complicado: diez horas de tope para recorrer 50.5 Kms. con un desnivel positivo de de unos 1300 mts. Para “senderistas puros” como nosotros, de entrada, difícil. Por tanto, nuestro objetivo tenía dos niveles: prioritariamente, terminar la prueba (tendríamos medalla independientemente del tiempo empleado); secundariamente ser “finisher”, para lo cual debíamos de cerrar el recorrido antes del tiempo anteriormente comentado (difícil). A las 10 h. y 12 min. (con unos escasos dos minuticos de retraso) y tras las continuas frases arengantes del speaker, se produjo el cañonazo de salida. La tremenda, colorida y más que variopinta legión (nunca mejor dicho) de corredores (la mayoría) y senderistas (los menos) comenzaba la travesía. El comienzo del recorrido tuvo lugar por las céntricas calles de Gran Vía y Paseo de Revellín (asiento de la singular “Casa de los Dragones”) para, tras algo más de dos kilómetros, entrar en la Avenida de San Amaro que recorrimos “pegada” a la bonita playa del mismo nombre, abandonándola cerca del kilómetro cuatro e introduciéndonos en la Circunvalación del Monte por el que ya estábamos transitando, el “Hacho”. Llegamos a la zona de la Potabilizadora donde se ofrecía agua y se disponía de WC, dirigiendo nuestros pasos, tras pasar por la “Pagoda Hindú” y el cementerio de “Santa Catalina” al Parque del mismo nombre. Nuestro caminar viró a dirección sur camino del “Faro de Ceuta” y, posteriormente hacia la Playa del “Desnarigado” (cerca del Fuerte del mismo nombre) donde, el primer avituallamiento en el kilómetro nueve nos ofreció agua, isotónico y fruta. Sabemos que es importante no despistarse en aspectos tan importantes como la hidratación y la alimentación y por ello, tanto en este como en los siguientes…!tó pa dentro! (Paco más). Desde aquí, el bonito “Paseo de Ronda”, siempre cerca del mar , nos fue llevando a la Barriada del “Sarchal”. No faltó en la misma la animosa presencia de residentes en la zona que con sus palmas y sus palabras estimularon nuestro paso. Desde aquí, cambio total de dirección y, en sentido totalmente ascendente fuimos, primero por la circunvalación en asfalto y luego por cemento hacia la “Fortaleza del Hacho”. Estábamos en el Km. 14 de la prueba, nuestro ritmo era prudente pero adecuado y aprovechamos el segundo avituallamiento para reponer de forma algo más intensa antes de continuar camino. Tras el breve paso dentro de la zona amurallada, cogimos la bonita (y en ocasiones algo técnica) Senda Sur-Norte perimetral por la que, tras un sube y baja doble llegamos al Camino del Parque de “San Amaro”. En continuo descenso por una senda no compleja, fuimos llegando al mentado parque, que atravesamos para llegar a pie de la Playa del mismo nombre. Estábamos en el Km. 17 de la travesía y solo nos quedaba llanear por el Parque “Juan Carlos I” y el coqueto Parque del “Mediterráneo” para llegar a la zona de la magna escultura de Serrán “Los Hércules y la Unión del Mundo” antes de cerrar la primera (y menos exigente) parte de la prueba: volvíamos a las Murallas Reales; estábamos en el Kms 20 y habíamos logrado entrar en 3 h. 51 min. (cierre de control a las 4 horas). En esos momentos (lo he comprobado después), éramos los últimos en pasar de los participantes de la prueba larga. Allí disfrutamos de otro buen avituallamiento, al lado de la meta donde seguían entrando marchadores de la prueba corta de 20 kms. Eran las dos de la tarde, nos quedaban algo más de 30 y solo habíamos cumplimentado menos de quinientos de los mil trescientos metros de desnivel positivo totales; el gran desafío, por tanto, comenzaba ahora. Salimos de las Murallas y, bajamos por escaleras a la Playa del Chorrillo. Por su borde canalizado y posteriormente por su explanada fuimos deambulando durante más de un kilómetro y medio. Fue un momento malo para el narrador: el sol apretaba y, por momentos, pensé en lo complejo que podía ser lo que nos quedaba. No iba mal físicamente, pero la mente, obligatoriamente, me falló (eso sí) solo unos instantes. Todo terminó cuando salimos de la playa por un paso elevado; cogimos de nuevo asfalto y, en dirección oeste y de forma ascendente (a veces pegándose) recorrimos casi tres kilómetros hasta llegar a zona militar: el “Núcleo de Recarga de Serrallo”. Pasamos a pista y…!otra vez parriba! hasta llegar al avituallamiento del Km. 25. Como en los anteriores, líquidos y fruta en abundancia y camino del “Embalse del Infierno”. Tránsito no complejo hasta él y, aquí, un momento curioso de la travesía: mientras nosotros comenzábamos el meneo por la zona montañosa oeste de Ceuta, por el borde contrario del embalse veíamos pasar corredores camino, ya, de los últimos kilómetros de la prueba. La salida de la zona “acuosa” constituyó el primer gran desafío de la mentada zona oeste: la subida por la Senda “Loma Bermejo” y la Pista Mendicuti (ambas en buen estado) comportaban cumplimentar unos 3.5 Kms. con un desnivel positivo de algo más de 250; con tiento, ritmico y constancia, lo realizamos teniendo como recompensa la llegada al precioso “Mirador de Isabel II”. Estábamos en el km. 30, seguíamos llegando antes de la hora de cierre de paso y con un avituallamiento más intenso que incluyó, además de los consabidos líquidos y frutas, un par de buenos sandwichs de jamón y queso. Lógicamente, disfrutamos durante unos minutos de las preciosas vistas que, desde esta altura aproximada de 315 mts. se disfrutaban de Ceuta y aproveché para realizar un cambio “técnico”: las zapas de trail sustituyeron a las de asfalto; sabía que el terreno que vendría a partir de ahora exigía un mejor agarre del calzado. Tras un baja – sube de cerca de cuatro kilómetros llegamos al Acuartelamiento “García Aldave”. Nuevo avituallamiento (otra vez con sándwich – buen detalle-) y otro nuevo punto de control cercano al km. 35 que era superado. Tras una pequeña subida para llegar al punto más elevado de la travesía a unos 325 mts. comenzó una bajada sencilla con una pequeña complicación técnica final por la Senda “Media Ladera” hasta llegar a la bonita “Torre de Aranguren”. Tras llegar, siempre bajando, al “Mirador de Beliones” comenzó el verdadero y desafiante espectáculo que complicó, y mucho, nuestro deambular. Descenso pronunciado, técnico, resbaladizo en ocasiones, por la “Vaguada de Cerro Carcaño” y el “Arroyo de Calamocarro”. Recorrido de poco más de un kilómetro y medio que tuvimos que realizar con mucho tiento y en el que, lógicamente, enlentecimos mucho nuestro ritmo. Y claro, al terminarlo, y casi sin transición, llegó el momento (creo que para todos los participantes), más complicado: cuando a nuestra espaldas llevábamos ya algo más de 38 kms, la vertical y técnica senda de la Gata junto con la pista (ancha y cómoda) de Lastra nos obligaron a realizar un recorrido de unos 3 kilómetros y superar un desnivel positivo de cerca de 300 mts. A estas alturas de la prueba, os lo aseguro, pegarse, se pegó. No obstante, tiramos de experiencia y reserva para, con cuidadín, ascender este tramo hasta llegar al km 41. Poco antes, nuevo avituallamiento que fue, lógicamente, muy bien recibido. Íbamos con el tiempo muy justo (como bien podéis haber inferido) y tocaba empezar a bajar. Se habían acabado las subidas y había que intentar meter ritmo. Por la pista de “Los Cazadores” llegamos al “Embalse del Renegado” que circundamos cuasi en su totalidad. Desde allí fuimos llegando a aquél punto en que horas antes habíamos visto pasar a los corredores; era nuestro turno y la luz empezaba a flaquear (nuestras fuerzas no). Y llegó otro gran momento: tras salir, definitivamente, de la preciosa zona montañosa que habíamos transitado por el Arroyo del Infierno y llegar a la Carretera de Benítez, emergió la figura de la potente “llaneadora” que es Pilar; había subido y bajado bien, pero, mira por donde, a falta de 3 kms. pá terminar se puso a tirar como una descosía. Quería (todavía más que nosotros) terminar la prueba en tiempo, quería ser finisher y quería, además de la gran satisfacción que suponía el finalizar esta preciosa travesía, embutirse la sudadera. “A pijo sacao” (y siempre delante de Paco y mía) nos llevó en este último tramo. Las muestras de cariño y los aplausos de los autóctonos eran constantes y estimulantes. Un legionario nos informó de que solo quedaban 2.7 Kms; seguimos avanzando y, casi sin sentirlo, otro legionario nos alentó ¡solo 1.2 kms. y Meta!. Estaba hecho. Fuimos llegando, por segunda vez y esta vez definitiva a la zona de entrada en las Murallas Reales; el speaker alentaba y jaleaba nuestra presencia y, entre una preciosa, estrecha y estimulante “calle” de legionarios, el trío “Magnífico” Pilar – Paco – Pepe cruzó, con trotecico (D. Francisco si no es así no es feliz) el Arco finalizador. De nuevo, ¡lo habíamos conseguido!. Tras un año tras Melilla, la otra ciudad española norteafricana había sido “ultrameneada”. Emoción contenida con la imposición de la Medalla. Habíamos parado el crono en 10 horas y 4 minutos. Habíamos recorrido una travesía bonita en su conjunto, pero preciosa en sus ultimos 25 kms., a un muy buen ritmo. Habíamos completado un exigente recorrido de 50.5 Kms. y casi 1300 metros de desnivel y, de nuevo, habíamos podido completar una bonita carrera “Legionaria”. Y sí, también nos dieron la sudadera. No quisiera terminar el relato sin agradecer, y reconocer, el gran trabajo organizativo del Tercio 2º de la Legión “Duque de Alba” por su constante apoyo y arenga durante la prueba, que resultó espléndida en su recorrido, acondicionamiento, apoyo logístico y, además, gran seguridad para los participantes. Ha sido, sin duda, una gran experiencia. Ha sido, sin duda, una prueba de gran exigencia física (solo en las primeras Rutas de las Fortalezas en 2013) hemos llevado un ritmo superior al de esta prueba). Ha sido, sin duda, un excelente fin de semana lleno de turismo, deporte y emoción. Conocemos Ceuta y su entorno. Hemos podido valorar su bonita montaña (este y, sobre todo, oeste) y, aunque dudo que volvamos a realizar esta dura travesía, no descarto, en absoluto, volver para senderear (con razonable tranquilidad) los bonitos parajes por los que caminamos. Se acabó el norte de Africa pero, a primeros de Abril…!nuestra séptima participación en la Ruta de las Fortalezas!. Saludos a todos.
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La Casa de los Dragones

Edificio historicista de tres plantas, uno de los más emblemáticos de la ciudad de Ceuta. Situada haciendo esquina entre las calles Camoens y Millan Astrains y muy próxima a la denominada Plaza de los Reyes, fue encargada su construcción en 1900 por D. Francisco Cerni González, Alcalde de Ceuta entre 1897 y 1903 y su hermano Ricardo, figurando en la esquina inferior de su fachada el escudo familiar con sus iniciales (RFC). El arquitecto del edificio fue el valenciano José M. Cortina Pérez quien concluyó la obra en 1905. La familia Cerni alquilaron la casa al Casino Africano poseyendo el mismo una surtida biblioteca y un elegante mobiliario. Tras la muerte del que fuera alcalde de Ceuta, Francisco Cerni González, la casa pasó a manos de sus sobrinos, hijos de Ricardo. Durante la Segunda República los dragones que coronaban la casa se retiraron. En 1936 la Falange Española se apropió de ella instalando allí sus oficinas durante una década. En 1946 fue vendida, junto a la finca colindante, a las Misioneras de la Inmaculada Concepción que transformaron el interior de la casa en un colegio. Años después el edificio se convirtió en una propiedad privada alquilándose los bajos a una entidad de ahorro. Gracias a su propietario Salomón Benhamú, se arregló la fachada en 1973. En 1996 se retiraron los carteles, cables y visera que construyó la entidad bancaria revistiéndose la parte baja con placas de mármol. La Ciudad Autónoma se encargó de la iluminación de su exterior . En 2006 la casa volvió a sufrir una importante remodelación de sus balcones y fachadas. El escultor ceutí Antonio Romero Vallejo fue el encargado de crear en resina y fibra de vidrio las cuatro réplicas de los dragones que fueron quitados hacia el año 1925, instalándose en noviembre de 2006.
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Nuestra Señora del Mayor Dolor

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Muelle de Levante.

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Punta el Chiclon se ve Gibraltar al fondo

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Punta de Santa Catalina y su cementerio

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Patio de armas Teniente Coronel Salazar (Edificio Carlos III) en Monte Hacho

Patio de armas Teniente Coronel Salazar (Edificio Carlos III) en Monte Hacho. En la Fortaleza del Monte Hacho
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Fortaleza del Monte Hacho

Se sitúa sobre el monte Hacho, a unos 190 metros de altura y 800 de distancia del casco urbano de Ceuta contando con un perímetro aproximado de 1.550 metros y una superficie de 108.291 metros cuadrados. Según algunos autores, fue construida originalmente por los romanos durante los primeros siglos de nuestra Era y luego restaurada, ampliada y mejorada por los bizantinos del emperador Justiniano I (año 531) quien envió al más insigne de sus generales , Belisario, con la misión de destruir el imperio de los Vándalos en el Norte de África. En el años 709, los árabes de Muza reciben intacta la Ceuta visigoda, gracias a la traición del Conde D. Julián. Desde entonces hasta 1415, permaneció la ciudad bajo poder musulmán, conociendo dos periodos: Uno de esplendor hasta 1149. Ya en el siglo X se construyó en lo alto una Mezquita con casa y cementerio anexo. En el siglo XI se completaron aquellas construcciones un un bastión o calahorra, semejante a un pequeño palacio (en el alto del Vigía), y, asimismo, se instalaron dentro del recinto, silos, otros cementerios, cuarteles, campos de tiro de arcos y ballesta, observatorio, etc.) Otro de destrucción y abandono entre 1149 y 1415. Cuando el Sultán Abdelmumen, enfurecido por la tenaz resistencia de sus antecesores almorávides ordenó que “se esparciese a los supervivientes por Bervería y se destruyese la ciudad totalmente declarándola lugar desierto y prohibiendo fuese poblada mientras él viviese. Las consecuencias del terrible episodio para la fortaleza del Hacho, fueron la destrucción de todas las obras interiores y derribo de unos 500 metros de muralla. Esto la dejó inservible y sin valor militar alguno. En 1309, hubo un tímido intento de restauración por parte de los granadinos, que entonces dominaban Ceuta, pero la rápida conquista del Suyltán merinita de Fez, Abu Rebiaa, aliado de Jaime II de Aragón, paralizó rápidamente las obras. Cuando los portugueses conquistan Ceuta en 1415 la encuentran semiderruida e inservible y así la conservaron. Sus herederos españoles persistieron en su abandono hasta 1771. En ese año dieron comienzo las obras de restauración con el fin de construir una ciudadela moderna, aprovechando las magníficas murallas y torres que aún quedaban en pie cerrandose el recinto -500 m.- con una cortina lisa y en escarpa, se abrieron dos puertas nuevas (la de Ceuta y la de Málaga), se adosaron seis baluartes, también en escarpa y finalmente se construyó un baluarte exterior (el tambor o pastel). Además, en el interior, se edificó un “Cuartel con Pabellones y cisterna capaz de 300 hombres” una nueva Casa del Vigía y llmacenes de pólvora y víveres y en el Baluarte de Málaga y proximidades de los de San Antonio y San Amaro. Todos estos edificios (menos el último) se conservan hoy día con su estructura intacta. Al finalizar las obras recibió la Fortaleza un pequeño destacamento de Artilleros, con sus cañones, reformando así a su antigua condición de Ciudadela. De la original construcción, según algunos, romana y bizantina, pero seguro mantenida y completada durante un tiempo por los musulmanes, quedan unos 1025 metros de muralla, con 41 torres de planta semicircular (una de ellas fuera del actual recinto y desmochada) y en la que se adivinan sus antiguas almenas macizadas. A principios del siglo XIX el rey Fernando VII llevó a cabo una fuerte represión sobre los constitucionalistas, siendo este el origen de la Prisión del Hacho la cual se encontraba entre las de mayor dureza de la que componían el penal de Ceuta donde se encerraba a los incomunicados entre los que se encontraban políticos de ultramar y convictos de la península, condenados a trabajos forzados en las fortificaciones y soldados por delitos militares. A finales del siglo XIX su población penitenciaria era de 734 presos con cinco naves (cuya capacidad real era para 300). El uso de la fortaleza como presidio tuvo una duración de más de 160 años hasta que fue suprimido en 1910 el Penal de Ceuta, pero la Fortaleza continuo su labor como centro de reclusión de presos militares hasta 1979 año en el que fueron trasladados sus últimos residentes a Cádiz siendo finalmente clausurada en febrero de 1981. Desde ese año, la fortaleza volvió a tener un uso militar como acuartelamiento de unidades de artillería.
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Playa de San Amaro

Situada en la zona norte del monte Hacho, se recuesta en el exterior del muelle de Levante. Longitud de la playa: 280 metros
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Parque Marítimo del Mediterráneo

Complejo de lagos artificiales y jardines, situado al borde del mar, que ocupa una superficie de 57.000 metros cuadrados, diseñado por el genial artista lanzaroteño César Manrique que supo fundir el arte y la naturaleza para crear un entorno de singular belleza. El Parque, inaugurado en 1995, constituye un centro de diversión en pleno centro de Ceuta, bajo el Paseo de la Marina Española, una de las principales avenidas de la ciudad que recorre gran parte de la bahía norte. Está dotado con todo tipo de servicios, jardines, soláriums, bares, restaurantes y cafeterías. Consta de tres grandes lagos de agua salada, aptos para el baño durante la temporada estival, rodeados por una exuberante vegetación, entre los cuales se sitúa un Castillo de piedra, que imita las Murallas Reales de Ceuta, en cuyo interior se encuentra el Gran Casino de Ceuta.
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Parque Marítimo del Mediterráneo

Complejo de lagos artificiales y jardines, situado al borde del mar, que ocupa una superficie de 57.000 metros cuadrados, diseñado por el genial artista lanzaroteño César Manrique que supo fundir el arte y la naturaleza para crear un entorno de singular belleza. El Parque, inaugurado en 1995, constituye un centro de diversión en pleno centro de Ceuta, bajo el Paseo de la Marina Española, una de las principales avenidas de la ciudad que recorre gran parte de la bahía norte. Está dotado con todo tipo de servicios, jardines, soláriums, bares, restaurantes y cafeterías. Consta de tres grandes lagos de agua salada, aptos para el baño durante la temporada estival, rodeados por una exuberante vegetación, entre los cuales se sitúa un Castillo de piedra, que imita las Murallas Reales de Ceuta, en cuyo interior se encuentra el Gran Casino de Ceuta.
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Estatua de Hércules

Separación y unión de dos continentes: Europa y África, por medio de la mítica figura de Hércules
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Cementerio musulman

Es el cementerio musulmán en uso más antiguo de España, conociéndose su existencia ya en el siglo XVIIII. Con más de 90.000 metros cuadrados. Su origen está vinculado al morabito del mismo nombre, donde se enterraban los musulmanes devotos, siguiendo la tradición. Morabito. Son espacios construidos en torno a la tumba de un santo, o bien en parajes donde este santo habitó y donde se ha conservado su (barka) a lo largo del tiempo. Se conservan tres morabitos en Ceuta: el morabito de Sidi Bel-Abbas,en el barrio de Sarchal, es el más antiguo, el morabito de Sidi Embarek data del siglo XVIII y se situado en el cementerio musulmán del mismo nombre,morabito de Sidi Brahim, también del siglo XVIII, al encontrarse en zona militar en la actualidad no se puede visitar. El islam es la segunda religión en importancia en Ceuta. A finales del siglo XX, las prácticas funerarias islámicas se realizaban de forma privada y familiar, y desde los ochenta, el cementerio pasa a ser de gestión municipal, ampliándose a los bancales aledaños.
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Acuartelamiento Serrallo-Recarga en el Cerro de la Mora

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Kilómetro 30

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Ceuta y el Monte Hacho al fondo

Aussichtspunkt

Mirador de Isabel II

Desde el mirador de Isabel II podremos divisar una increible vista panorámica de la ciudad de Ceuta constituida por una península con el Monte Hacho al fondo, la zona de la Almina, el estrechamiento del Istmo y la zona campo exterior todo ello rodeada por su bahía su bahía norte y sur. Girando nuestra vista a la izquierda podremos divisar el Acuartelamiento de García Aldave, cuna de la Legión Española, una vista parcial del litoral algecireño al otro lado ya del Estrecho de Gibraltar y el Monte de la Tortuga con una altura de 329 metros y que se encuentra coronado por una antigua construcción militar en su cima. A nuestra derecha se pueden apreciar las playas rectilíneas de Marruecos y a nuestras espaldas entre una frondosa arboleda se sitúa el fuerte de Isabel II.
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Torre de Francisco de Asís

La Torre de Francisco de Asís es uno de los Fuertes Neomedievales del siglo XIX construidos para asegurar el linde fronterizo de la ciudad española de Ceuta. Es un BIC.
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Cuartel Garcia Aldave

Sus orígenes se remontaban al siglo XIX. En 1909 se construyeron los primeros barracones. Era una posición estratégica para otear el paso del estrecho. En el año 1920 el cuerpo de La Legión ocupa en Ceuta la denominada "cuna de la Legión" o destacamento de García Aldave. A La historia del acuartelamiento de García Aldave se inició en el año 1860 cuando el Ejército de Operaciones ocupaba una parcela en la zona para construir unos barracones provisionales que recibieron el nombre de "Posición A", han explicado a EFE fuentes de la Comandancia General de Ceuta. Este cuartel está situado en la cima del monte de García Aldave, en una posición donde se controla todo el Estrecho de Gibraltar, y que también tiene vista hacia el paso fronterizo que separa Ceuta de Marruecos.
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Torre Aranguren

La torre de Aranguren es uno de los fuertes neomedievales del siglo XIX construidos para asegurar el linde fronterizo. Está situada en el barrio del Príncipe de la ciudad española de Ceuta. Es un BIC.
Aussichtspunkt

El Mirador de Belliones

El Mirador de Belliones, se encuentra en García Aldave, se observa la frontera con Marruecos
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Cortafuegos en los Hornillos

Aussichtspunkt

Loma de la Lastra con Ceuta al fondo

2 Kommentare

  • Senda55 05.03.2019

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    .Una preciosa ruta, con unas magníficas vistas de la costa con la ciudad y con una montaña sorprendente por su densa vegetación, por los relieves de los montes

    *Si se hace a tramos no es difícil.

  • Foto von pepemur

    pepemur 05.03.2019

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    Preciosa travesía. Sin más.

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